Carolina Navarro vuelve a los Juegos Mediterráneos 29 años después
La leyenda del pádel español regresa a Italia, donde participó en Bari 1997, para dirigir al equipo femenino en el histórico debut del deporte como disciplina oficial con medallas
Hay regresos que no se explican únicamente con fechas. Necesitan recuerdos, imágenes y una historia capaz de conectar dos momentos separados por casi tres décadas. Carolina Navarro acaba de protagonizar uno de ellos.
Veintinueve años después de competir en los Juegos Mediterráneos de Bari 1997, la malagueña vuelve a Italia. Esta vez no lo hace con la pala en la mano ni con la responsabilidad de disputar cada punto. Regresa como seleccionadora del equipo femenino español de pádel.
Navarro compartió este viaje entre el pasado y el presente mediante una emotiva publicación en Instagram. Su relato permite dimensionar el camino recorrido por una jugadora y, al mismo tiempo, por todo un deporte.
De Bari 1997 a Taranto 2026
En 1997, el entonces denominado “paddle” participó como deporte de exhibición en los Juegos Mediterráneos de Bari. La representación española estuvo integrada por Carolina Navarro, Belén Castrillo, Raúl Arias y Pablo Martínez Semprún, bajo la dirección de Carmen Chillida.
Aquel pádel todavía se encontraba muy lejos de los grandes estadios, los circuitos internacionales y la expansión mundial que alcanzaría posteriormente. Sin embargo, ya empezaba a buscar un espacio dentro de las grandes competiciones multideportivas.
Casi tres décadas después, Navarro vuelve a encontrarse con los Juegos Mediterráneos. Taranto 2026 representa una realidad completamente diferente: el pádel forma parte por primera vez del programa oficial y sus participantes competirán por medallas.
“Me hace mucha ilusión debutar como seleccionadora”, reconoció la ex número uno del mundo antes de iniciar esta nueva experiencia. Para Navarro, participar junto al Comité Olímpico Español y compartir la competición con más de treinta deportes representa “un paso más para que nuestro deporte sea olímpico”.
Una nueva función dentro de la pista
Tras cerrar una carrera profesional de más de tres décadas, Carolina Navarro comienza a descubrir el pádel desde otro lugar. Ya no tendrá que resolver los partidos desde dentro de la pista, pero deberá tomar decisiones, acompañar a sus jugadoras y gestionar cada eliminatoria desde el banquillo.
“Me gusta competir, pero voy asimilando que estoy en otro lado del deporte”, explicó la malagueña sobre esta transición.
Su primera gran competición al frente del equipo femenino español contará con cuatro jugadoras de enorme experiencia y calidad: Patty Llaguno, Lucía Sainz, Nuria Rodríguez y Jimena Velasco.
Llaguno y Sainz, ambas ex número uno del mundo, aportarán experiencia y conocimiento de las grandes citas. Rodríguez y Velasco representarán la fuerza de una generación que busca consolidarse entre las mejores.
“Las cuatro están comprometidas a hacer un buen torneo y, aunque Italia será un rival complicado, espero que podamos brillar”, señaló Navarro.
España, candidata a las primeras medallas
La competición de pádel se desarrollará del 22 al 28 de agosto en el Parco del Mediterraneo Salinella. Participarán 88 deportistas de 18 países, distribuidos entre los cuadros masculino, femenino y mixto, según la Federación Internacional de Pádel.
España aparece como una de las grandes candidatas en la categoría femenina, aunque deberá superar la oposición de Italia, Portugal y Francia. El cuadro contará con varias jugadoras habituales del circuito profesional y con selecciones que llegan dispuestas a protagonizar el estreno histórico de la disciplina.
Para Carolina Navarro, el torneo tendrá un significado que va mucho más allá del resultado. Su regreso a los Juegos Mediterráneos une a la joven que representó a España en Bari con la leyenda que ahora tiene la responsabilidad de acompañar a una nueva generación.
En 1997 ayudó a mostrar un deporte que todavía buscaba reconocimiento. En 2026 regresa para dirigir a España en una competición oficial por medallas.
La protagonista es la misma. El lugar dentro del equipo ha cambiado. Y el pádel, aquel deporte que comenzaba a soñar con crecer, llega a Taranto convertido en uno de los fenómenos deportivos de mayor expansión mundial.
