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Opinión

Cómo actuar ante una ola de calor: prevención, síntomas y medidas de emergencia

Redacción
14 ago 2026
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Las altas temperaturas pueden provocar deshidratación, agotamiento y golpes de calor. Reconocer las señales de alerta y actuar con rapidez puede evitar consecuencias graves

Cómo actuar ante una ola de calor: prevención, síntomas y medidas de emergencia

Una ola de calor no representa únicamente una situación incómoda. La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede superar la capacidad del organismo para regular su temperatura y causar calambres, deshidratación, agotamiento, insolación e incluso un golpe de calor.

Las personas mayores, los bebés, los menores, las mujeres embarazadas o lactantes, quienes padecen enfermedades crónicas y las personas que trabajan o realizan actividad física al aire libre presentan un riesgo mayor. El aislamiento, la dependencia o unas condiciones inadecuadas de la vivienda también pueden aumentar la vulnerabilidad, según el Ministerio de Sanidad.

Consultar los avisos antes de salir

El primer paso es informarse de la previsión meteorológica y de las alertas activadas en cada zona. La Agencia Estatal de Meteorología establece tres niveles de aviso:

  • Amarillo: peligro bajo, pero con posibles efectos sobre personas vulnerables.

  • Naranja: peligro importante; es necesario extremar las precauciones.

  • Rojo: peligro extraordinario; se deben seguir las indicaciones de las autoridades y evitar desplazamientos que no sean imprescindibles.

Los avisos pueden cambiar durante el día, por lo que conviene consultar periódicamente la información oficial de AEMET.

Cómo reconocer el agotamiento por calor

La aparición de sudoración intensa, debilidad, mareos, dolor de cabeza, náuseas, sed excesiva o calambres musculares puede indicar agotamiento por calor.

Ante estos síntomas se debe:

  • Detener inmediatamente cualquier actividad.

  • Trasladar a la persona a un lugar fresco o a la sombra.

  • Aflojar o retirar las prendas innecesarias.

  • Refrescar la piel con agua, paños húmedos o ventilación.

  • Ofrecer agua o una bebida de rehidratación si está consciente y puede beber con normalidad.

  • Permanecer a su lado y controlar su evolución.

Si los síntomas empeoran, no mejoran después de las medidas de enfriamiento o se prolongan durante más de una hora, se debe consultar con un profesional sanitario.

El golpe de calor es una emergencia

El golpe de calor ocurre cuando el organismo deja de controlar adecuadamente su temperatura. Sus principales señales son:

  • Piel muy caliente, enrojecida y seca.

  • Temperatura corporal extremadamente alta.

  • Pulso o respiración acelerados.

  • Dolor intenso de cabeza.

  • Confusión, desorientación o pérdida de coordinación.

  • Convulsiones.

  • Pérdida del conocimiento.

Ante la sospecha de un golpe de calor hay que llamar inmediatamente al 112 en España o al número de emergencias correspondiente. Mientras llega la asistencia sanitaria, se debe trasladar a la persona a la sombra o a un espacio climatizado, retirar la ropa innecesaria y enfriar su cuerpo con agua, paños húmedos, ventilación o compresas frías.

Si pierde el conocimiento, debe colocarse de lado, en posición de seguridad, y vigilar su respiración. Nunca se deben administrar líquidos ni alimentos por vía oral a una persona inconsciente, tal como recuerdan los servicios públicos de Salud de Castilla y León.

Tampoco se debe intentar tratar el golpe de calor con paracetamol o ácido acetilsalicílico. La prioridad es solicitar ayuda profesional y comenzar el enfriamiento sin demora. Una actuación rápida puede resultar decisiva.

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