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Opinión

Volver a la rutina después de las vacaciones: el regreso también se entrena

Redacción
27 ago 20263 min de lectura
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Muchos disfrutan todavía de los últimos días de descanso. Recuperar los horarios poco a poco, organizar las primeras jornadas y regresar al pádel sin prisas puede facilitar la vuelta.

Volver a la rutina después de las vacaciones: el regreso también se entrena

Todavía quedan baños, comidas sin mirar el reloj y alguna noche que se alarga más de lo previsto. Sin embargo, entre los últimos planes de las vacaciones empieza a aparecer un pensamiento: pronto volverán el despertador, el trabajo y los horarios.

Preparar ese regreso no significa despedirse anticipadamente del descanso. Se trata de introducir pequeños cambios para que la transición resulte más llevadera.

La rutina no necesita recuperarse de golpe. Tampoco la forma física.

Empieza por los horarios, no por el correo del trabajo

Durante los últimos días de vacaciones, intenta acercar progresivamente tus horas de descanso a las que necesitarás cuando vuelvas. Mantener una hora regular para levantarte y reservar un rato tranquilo antes de acostarte ayuda a recuperar una rutina de sueño. La mayoría de los adultos necesita alrededor de siete a nueve horas por noche.

Eso no exige pasar las últimas tardes revisando asuntos laborales. Puedes preparar la ropa, organizar desplazamientos o dejar hecha una compra básica sin renunciar a la desconexión.

Si tus circunstancias lo permiten, deja algo de margen entre el viaje de regreso y la incorporación. Deshacer la maleta con calma puede ser un buen primer paso.

El primer lunes no tiene que resolver todo septiembre

Volver y encontrarse con mensajes, tareas pendientes y compromisos acumulados puede generar la sensación de que todo es urgente.

Una propuesta sencilla: empieza identificando qué necesita atención inmediata, qué puede esperar y qué requiere coordinación con otras personas. Elige unas pocas prioridades realistas para cada jornada y reserva pequeñas pausas.

Evita estrenar al mismo tiempo una agenda laboral desbordada, cinco entrenamientos semanales y una lista interminable de nuevos propósitos. El objetivo inicial es recuperar una dinámica que puedas mantener.

Vuelve al pádel con ganas, pero también con paciencia

El grupo de WhatsApp ya está organizando partidos y las ganas de volver a la pista son enormes. Pero si durante las vacaciones has reducido mucho tu actividad, conviene ajustar las expectativas.

La Organización Mundial de la Salud recomienda comenzar con cantidades pequeñas de actividad y aumentar gradualmente su duración, frecuencia e intensidad.

Trasladado al pádel, eso significa empezar con sesiones más cortas y menos exigentes, dedicar tiempo al calentamiento y recuperar sensaciones mediante peloteos antes de buscar un partido intenso.

No necesitas comprobar el primer día si todavía llegas a todas las bolas. Alterna la pista con caminatas, movilidad y descanso, y aumenta la carga según cómo respondas.

Si aparece dolor, no lo fuerces; si persiste o reaparece, consulta con un profesional sanitario.

Recupera hábitos sin convertirlos en un castigo

La vuelta también puede ser una oportunidad para organizar las comidas: planificar una compra, disponer de fruta y verdura y preparar platos sencillos facilita el día a día.

No hace falta compensar las vacaciones con restricciones extremas ni entrenamientos agotadores.

Además, que termine agosto no significa que desaparezca el calor. Si entrenas, busca las horas más frescas, realiza pausas y bebe agua con frecuencia. El Ministerio de Sanidad recomienda reducir los esfuerzos físicos durante las horas de mayor temperatura.

No guardes todo lo bueno del verano en la maleta

Un paseo al terminar la jornada, una comida con amigos o un partido sin mirar el marcador también pueden formar parte de septiembre.

Reservar espacio para esos momentos ayuda a construir una rutina que no sea únicamente una sucesión de obligaciones. No todo lo agradable tiene que quedar aplazado hasta las próximas vacaciones.

Y si el desánimo, la ansiedad o las dificultades para dormir persisten, empeoran o interfieren con tu vida diaria, conviene consultar con un profesional.

Mientras tanto, disfruta de los días que quedan. Preparar la vuelta y seguir descansando son compatibles.

Como en el pádel, el regreso no se resuelve con un golpe ganador: se construye punto a punto.

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